Los analistas reconstruían las equivalencias para cada revisión.
- Se exportaban los datos
- Se ajustaban las equivalencias
- Se verificaban las definiciones
- Las divisiones aclaraban las diferencias
Caso de éxito · Productos para infraestructura
La dirección consulta datos comparables de productos, inventarios y pedidos, mientras cada división conserva su ERP y las definiciones que necesita para operar.
El problema al consolidar la información
Este grupo de productos para infraestructura reúne varias divisiones. Cada negocio administra productos, clientes, inventarios, pedidos y registros financieros en su propio ERP. La información refleja las unidades y las reglas que usa esa división en su operación.
La dirección necesitaba comparar el conjunto. Los analistas exportaban datos, ajustaban hojas de cálculo y consultaban a los equipos locales para conciliar definiciones. El informe final reunía las cifras. Explicar su origen y los ajustes aplicados requería volver a las fuentes.
Qué mejoró en las revisiones del grupo
Las revisiones usan información conciliada con definiciones aprobadas. Cada división conserva el control de sus registros y puede explicar cómo se relacionan con la consulta compartida.
Productos, unidades, clientes, inventarios, pedidos e indicadores usan equivalencias aprobadas. La dirección puede comparar las divisiones a partir de esas definiciones.
Las transacciones y los registros operativos permanecen en su sistema de origen. La consulta del grupo utiliza las relaciones aprobadas entre ellos.
La fuente, los ajustes y la aprobación acompañan al dato. El equipo puede comprobar cómo se obtuvo el valor que aparece en la revisión.

La conciliación en detalle
La guía ilustrada muestra los registros de origen, la revisión de equivalencias y la información que consulta la dirección.
Una revisión de su grupo empresarial
Compartan un indicador que comparen entre divisiones y las fuentes que lo alimentan. Revisaremos sus definiciones, los ajustes y quién aprueba las equivalencias.